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TESTIMONIOS

Abrimos este espacio para recoger tu sentir, tu voz, lo que se despertó en tu vientre y tu corazón tras una danza, un concierto, un taller o un encuentro…

Gracias por poner en palabras la magia de una vivencia, gracias por mostrarnos la esencia de esa joya que compartimos durante un abrazo, un cierre de círculo, un acto de amor, una mirada… Gracias por dejarnos la voz de tu corazón…

DANZA DE LA LUNA

"En la Danza de la Luna encontré el espacio en equilibrio perfecto de Libertad y Cuidado donde experimentarME en una propuesta de vivir en mi Cuerpo y a través de la danza la espiral ascendente de las fases de la luna, las estaciones y los poderes de vida|muerte|vida que son.

 

Bailar los giros del tiempo en el campo sutil y exquisito que con gran sensibilidad artística, belleza y maestría va tejiendo Quetzali me ha puesto en contacto con la fuerza, la ternura, la magia y el amor que desde adentro me sustentan; una estructura renovada y vibrante con la que Danzar la Vida."

IDOIA

Danza de la Luna en Etxalar

"El proceso de la Danza de la Luna me ha abierto la puerta a una sensación de plenitud olvidada, a la vibración de la felicidad y al baile de mis células. Por momentos he sentido no necesitar nada más que lo experimentado en ese momento, en esa danza, en esa profunda conexión. Gracias Quetzal Pahtli."

MARIA

Danza de la Luna en Etxalar

"Durante este año completo he caminado con la Danza de la Luna, un espacio, un tiempo y un modo de Pura Nobleza en el que me he permitido probarme a atreverme, a amarme, a liberarme... experimentarme, bailarme, danzarme, expresarme, pellizcarme libre.

 

Cuidada, protegida y provocada por Quetzali con una facilidad, una delicadeza, una amplitud, una magia y un amor que me han conducido de pleno al gozo de crecer, al placer de evolucionar.

 

Vivir los 4 encuentros de Danza de la Luna y los entre-encuentros está concediéndome una experiencia de transformación tierna, consciente y muy profunda. Un tránsito esencial de cierre y de apertura.

 

El corazón de la Danza de la Luna lo he vivido así: un disfrute de expresión libre y liberadora seducido por la mágica invitación sonoro-musical de Quetzali, por su sabia y amorosa presencia y por su cautivadora propuesta artística guiada a la honestidad. Me faltan palabras para nombrar todo lo que me supone haber transitado de tu mano.

 

Infinitas gracias te rondarán, Quetzali. Son las mías".

MARÍA

Danza de la Luna en Etxalar

"Es difícil expresar en pocas palabras todo el agradecimiento que siento. Danzar las cuatro lunas ha sido un Re-Conocimiento y una gran aceptación de mi misma. Un proceso donde, de una manera muy gozosa, sintiendo una libertad que nunca había sentido antes, mediante la danza he rescatado mis diferentes partes de mujer, desde la niña hasta la salvaje, je! Les he dado su espacio, las he aceptado e integrado. Haciéndome responsable de ellas, he abrazado unas herramientas internas muy poderosas, que son parte de mi Ser, con las que me acompaño. Y gracias a ello siento ahora una gran tranquilidad y confianza.

 

Eskerrik asko Quetzal Pahtli por recordarme qué parte de mi es la que me hace vibrar y sentirme viva y conectada. Ha sido todo un placer".

LARRAITZ

Danza de la Luna en Etxalar

"Hay muchos talleres que trabajan, hablan "acerca de" la feminidad, la escucha, los ciclos de la luna, y pocos como el que, para mi, pone al servicio Quetzali.

 

Una cosa es hablar sobre y la otra es crear, vibrar, sostener espacios desde el amor… La presencia sólo desde esta vibración ha abierto espacios en mi interior, sin decir nada, solo estando en contacto con ello.

 

Para mi la danza ha sido entrar en este espacio sagrado sin luchar con la mente, pudiendo dignificar una parte de mi para que ocupe su lugar. Tanto en mi recorrido vital, como en mi trayectoria profesional he dado un espacio más amplio y valioso a la mente, dejando la experiencia corporal como algo de segunda categoría. Ahora veo que es mi ego el que ha distorsionado esta visión.

 

Me llevo esta experiencia clara en mi interior: ser libertad, ser alegría, ser amor, ser inocencia... en vez de hablar sobre todo ello.

 

Poder experimentar directamente el proceso, sin pensar en el resultado. Abrirme a la compasión de darme cuenta de dónde estoy, disolviendo las expectativas, rindiéndome a lo real, y poder amarme desde este lugar. Comprender/integrar mi ciclo femenino, los arquetipos a mi manera, desde mi esencia.

 

A veces, mi ego, me cuenta una película de separación, de desconexión con los demás, con la Madre Tierra, y con el Todo. En la Danza he podido sentirme una parte más de la Naturaleza, la fuerza de pertenecer al grupo, sentir que yo, como ser viviente, formo parte de lo orgánico y poder tejer esta conexión en mi interior.

 

Para mi lo útil es haber podido transformar las gafas con las que miro la realidad, ya que eso me permite acceder a una manera de vivir, sentir y pensar que antes no existía en mi mapa". 

LAIA

Danza de la Luna en Etxalar

"Después de estos días, reposando todo lo vivido, dejándome sentir lo que ha sido este Ciclo de la Luna, me siento profundamente agradecida, llena de amor. Es un amor que siento enraizado, que brota desde dentro, de forma natural, que está ya en mis células... me siento en paz conmigo misma, con mi cuerpo, con mi vida, con mi familia, con mi cotidianeidad.

Gracias a la Danza por crear esos espacios de amor, de libertad, de aceptación, de respeto, donde me veo y me voy reconociendo... y donde os he visto y reconocido, hasta donde he podido, como hermosas mujeres arrebatadas por la danza. Nos hemos danzado a nosotras mismas, a la Vida, al Aliento, al Agua, a la Tierra, al Fuego, al Bosque... joyas brillantes, seres profundos.

Me veo hace 2 años, cuando empecé el primer Ciclo de la Danza de la Luna y voy entendiendo. Sobre todo voy sintiendo un auto descubrimiento, una transformación en mí misma... ese Amor que nutre, que acompaña, que serena y esa hoz de oro que tan magistralmente Quetzali nos ha mostrado cómo se maneja, con Amor y con firmeza, con fiereza desnuda si hace falta...

Gracias hermosas danzantes... Gracias Idoia, mujer de la Tierra, llena de fuerza y ternura... Gracias a Mokorreko, la casa, a los amorosos seres que la habitan...

Gracias Quetzali, me siento muy agradecida, reconociendo que poco a poco voy descubriendo con asombro y alegría el profundo Amor de tu trabajo, el contacto con una creatividad artística desde la esencia, transformadora... Son tantas experiencias, que las palabras no alcanzan, los recuerdos a veces están en el corazón, en la cabeza, otros en el cuerpo, en los olores, en los gestos. El aroma de la Danza de la Luna llena y envuelve mi cotidianeidad, vive en el agua de mis células, me sostiene… Es bonito dejarse Ser.".

ANONIMO

Danza de la Luna en Etxalar

"Este es el cierre de dos ciclos seguidos, que yo he vivido como uno sólo y, así lo siento: es el principio de un final y el final de un nuevo principio.

 

Siento la energía cíclica de la vida. Han sido dos ciclos muy potentes, no sólo por el espacio sagrado con el que contamos, envueltas por esta hermosa tierra, mi tierra; ni por las almas preciosas con las que me he encontrado en este viaje, sino también por el profundo trabajo que aporta, nada comparable a ningún trabajo personal que haya podido hacer en estos 38 años (y no han sido pocos).

 

He podido sanar muchas heridas profundas con varias de las personas más importantes en mi vida: mi madre, mi padre, mi marido, mi hija y mi hijo, además de reconocerme y empezar a quererme. El trabajo con cada una de estas personas me ha llevado a conocerme más, a entender muchas cosas, a soltar lo que no me hacía bien, a cerrar caminos muy dolorosos y a abrir otras posibilidades  que antes no me podía ni imaginar.

 

Me voy con la sensación de abrirme a una nueva vida, de estar en el camino con menos miedo, más confianza en lo que la vida me va a traer, sintiendo el amor puro y el apoyo infinito de mis ancestros y mis guías. Gracias a la vida y a mí misma por haberme dado esta oportunidad de vivir esta experiencia".

AMAIA

Danza de la Luna en Etxalar

Mi experiencia con la Danza de la Luna ha sido maravillosa. Siento que he reconectado con una parte muy esencial de mi misma, he traspasado miedos, he disfrutado con la conexión de mi cuerpo en movimiento, he compartido con mujeres maravillosas momentos inolvidables, me he sentido en casa. Y toda esta vivencia profunda ha sucedido en un entorno seguro, de un cuidado exquisito y sobre todo, lleno de amor puro. Me siento profundamente agradecida con la Danza y con Quetzali. En ella he tenido uno de los momentos de mi vida de conexión directa con mi corazón y el corazón de la Madre Tierra.

MONTSE

Danza de la Luna en Barcelona.

Para mí la vivencia de la danza de la luna sólo se puede experimentar. Es por esto que explico los cambios personales que he hecho gracias a ella. Pude desatascar una situación laboral y ver claro que es lo que tenía que hacer. Me he vuelto mucho más perceptiva de mi entorno y he aprendido a convivir en grupo prestando atención a las compañeras. He aprendido a ver y valorar mi don para poderlo hacer crecer cada día. He vivido en armonía, paz, belleza, honestidad y poesía. Gracias Quetzali.

CATHERINA

Danza de la Luna en Barcelona.

Para mi la danza ha supuesto un necesitado espacio donde poder detener el tiempo para encontrarme conmigo misma, para escucharme, reconocerme, sanar y volar sin miedo. Un espacio lleno de amor incondicional, donde poder reconectar con la naturaleza, donde caminar en tribu y dejarse llevar en la confianza plena de la mano de Quetzali. Una experiencia que toda mujer debería vivir.

CRISTINA

Danza de la Luna en Barcelona.

Creo que todas y todos los danzantes sentimos alguna vez que la danza cura, alegra, aligera, conecta, une, ayuda a pensar, a ver, a oír, a escuchar, a sentir y miles de etc. Creo que todas sentimos alguna vez por qué nos gusta bailar. Pudimos entrar búscandonos, en crisis, por el yoga, el tai-chi, en una discoteca, conservatorio, academia, escuela, colegio, pero en algún momento sentimos que necesitábamos bailar para sentirnos bien.

Este ciclo es un encuentro contigo, con las demás, y con ella: la danza, en su esencia, que es la que abre puertas hasta que uno puede comprobar y sentir su infinito poder. La experiencia viene de la mano de esta mujer, Quetzal Pahtli, que ha experimentado la danza y el movimiento desde varias perspectivas, lo cual es un lujo, su formación, su experiencia y ella en esencia. Ella genera y facilita espacios con mucha maestría, de tal manera que te sientes libre y sostenida al mismo tiempo.

Entonces sucede, como siempre sucede aunque no nos demos cuenta, que la danza nos da lo que cada uno necesita, en el momento en el que lo necesita. Yo, infinitamente agradecida por haberme encontrado con la danza y conmigo misma en su esencia y pureza. Agradecida por esta reconciliación también. Porque sigo diciendo lo mismo: DANCE OR DIE.

ALBA

I Ciclo Danza de la Luna, Galicia.

Querida Quetzali, hermana. Sólo decirte que lo que me has enseñado, y lo que me has hecho experimentar con tu danza, tu magia, tu conocimiento, tu delicadeza....han sido clave para tomar conciencia de la mujer tan hermosa que soy, capaz de lo que me proponga. Así que, gracias de corazón.

IKERNE

Danza de la Luna en Etxalar 

Luna, gracias por convocarnos de la mano de Quetzali y al cuidado de Maria. Te hemos danzado, hemos llorado, hemos reído y nos hemos hermanado. Todo esto siguiendo tu ciclo, tu continuo fluir, aprendiendo el continuo cambio que cíclicamente vivimos. Nutriéndonos del amor que nos muestras de forma diferente en todas las fases.

Luna, has danzado con nosotras, nos has cuidado y acompañado. Has favorecido una urdimbre donde poder descansar, podernos mostrar, donde podernos ver y reconocer en nuestra grandeza y vulnerabilidad. Luna, qué bonito reconocer tu grandeza en todas tus fases, menguante, nueva, creciente y llena.

Danza de la Luna es un espacio seguro, cuidado y exquisito para sentir, gozar, soltar, descubrir, amar y aprender a vivir.  Quetzali comparte generosamente su saber desde la vivencia. Y nos acompaña a descubrir nuestro sentir, nuestro latir y a expresarnos desde lo profundo de nosotras.

Muchas gracias de corazón a corazón.

CRISTINA

Danza de la Luna en Etxalar 

Quetzali, pusiste en palabras todo lo que yo busqué durante toda mi vida, que no era otra cosa que comprenderme, amarme tal y como soy y confiar. Gracias desde mi corazón.

AMAIA

Danza de la Luna en Etxalar 

Para mí, tan desconectada de mi cuerpo y tan engañada por mi mente como estaba, esta experiencia ha sido un viaje sin retorno. Un despertar.

Con cada encuentro de la danza de la luna mi cuerpo fue haciéndose consciente de sus resistencias y sus miedos, de sus heridas y sus anhelos. Fue dejando que la danza y el canto lo rindiera. Y poco a poco se fue abriendo y dejó pasar la luz, dejó pasar el viento, ardió, se empapó, se embarró y se conectó con algo muy grande: con la Fuente.

Mi cuerpo reconoció el amor de la Madre, de la Tierra, del Universo. Se sintió mirado por ella, reconocido, bienvenido y entonces se atrevió a zambullirse en las sombras, protegido por la mirada de Quetzali y de las demás hermanas que se convirtieron en espejos amorosos en los que mirarse y reconocerse, un manantial de amor puro que me ayudaba a fluir conteniéndome, abrazándome.

Y mi alma, valiente, se atrevió a viajar al pasado y reconciliarse con sus ancestros, fue capaz de vibrar en el momento presente y visualizar un mundo mejor, más respetuoso y libre. Un viaje de reconexión, de sanación, de reconciliación con lo femenino y la Madre Tierra.

Y dejando un momento aparte lo espiritual, deciros que se come de maravilla, se baila, se canta, se ríe, se llora, se viven emociones fuertes, y se vuelve de estos encuentros brillando con luz propia y con energías renovadas. Yo repetiría si no viviera tan lejos, al fin y al cabo es una danza en espiral, infinita, como la vida misma.

INÉS

Danza de la Luna en Barcelona.

La Danza de la Luna fue la tela de araña invisible y resistente tejida con cuidado por Quetzali y el grupo convocado, que me permitió atreverme a caminar en el aparente vacío.

En esta danza recordé quién soy y cómo es vivir con autenticidad desde el poder del amor. Las palabras no serán nunca suficientes para agradecer este trabajo que, con gran sabiduría, propone y sostiene Quetzali, con dulzura de niña, fuerza de madre, firmeza amorosa de maestra y fe de anciana. Gracias infinitas y un abrazo interminable.

DANIELA

Danza de la Luna en Barcelona.

La Danza de la Luna fue la tela de araña invisible y resistente tejida con cuidado por Quetzali y el grupo convocado, que me permitió atreverme a caminar en el aparente vacío.

En esta danza recordé quién soy y cómo es vivir con autenticidad desde el poder del amor. Las palabras no serán nunca suficientes para agradecer este trabajo que, con gran sabiduría, propone y sostiene Quetzali, con dulzura de niña, fuerza de madre, firmeza amorosa de maestra y fe de anciana. Gracias infinitas y un abrazo interminable.

EVA

Danza de la Luna en Barcelona.

DANZA DE LA LUNA RADIANTE

L'incontro con altri gruppi di danzatrici della luna mi ha mostrato quanto lavoro sia già stato fatto, quanta consapevolezza circola in questi cerchi di donne meravigliose: a volte selvagge di una femminilità prorompente, a volte meditative e sagge, sempre portatrici di una sensibilità sottile verso la Natura e le sue creature.

Mi hanno incantata le risa e i corpi radianti delle amiche spagnole, che portano la luce della vostra terra. Mi ha meravigliata vedere le amiche italiane nella nostra rinnovata dolcezza, fiducia e unione. Sono molto onorata del lavoro svolto insieme, e ogni volta che abbiamo offerto la lavanda all'altare, al bosco e in tutto il seminario, ho sentito la benedizione che arrivava anche a questi fiori a alla Selva, da dove vengono.

Ringrazio Quetzali di aver tessuto quest'incontro, per essersi presa quest'impegno anche per gli anni a venire e per portarlo con tanto amore. Ringrazio Ana, Claudia ed Eva per averci accolte nel luogo magico della Porta. Ringrazio tutte noi per esserci state fino in fondo, per la forza, la bellezza e il calore del nostro incontro. Grazie ad Alma per le sue parole pure e luminose come cristalli, per essere il futuro tra di noi. Con amore.

SILVIA

Danza de la Luna Radiante.

He podido entender un poco más que soy parte de un todo. Orar por mi y orar por la Tierra son lo mismo, sanar mi sangre es la oración y la fuerza para sanar el agua del río y del mar, sanar mi cuerpo es la oración y el valor para sanar la Tierra. La unión de las mujeres aumenta el poder de la oración. Una somos todas y todas somos Uno, hermanas de vida y servicio, con el baile y el canto de amor.

ANTONELLA

Danza de la Luna Radiante.

Hay un antes y un después en tu vida, en nuestras vidas, cuando acudes a un encuentro con Quetzali. Es un profundo trabajo de sanación de tu alma a través de rituales, ceremonias y las demás propuestas. Todo te trae mensajes de absoluta claridad que te ayudan a integrar una importante información en ti y que te impulsan a tomar decisiones pendientes en tu vida cotidiana, a solucionar problemas y traumas.

Al volver a tu casa, a la oficina, a tus relaciones familiares, de pareja, amistades, compañeros de trabajo, todas estas cosas ayudan a integrar sabias enseñanzas en tu Ser, que te permiten tomar decisiones que tenías bloqueadas debido a diferentes traumas y miedos. La disolución y liberación de estos bloqueos te permite vivir el día a día con mayor conciencia, amor incondicional, comprensión y paz hacia ti y hacia los demás. Es entonces cuando abrazas, gozas de la verdadera felicidad en ti, en todo, y comprendes tantas cosas.

Gracias infinitas, profundas, Quetzali. Eres una bendición en mi vida, en nuestras vidas.

INÉS CALVO

Danza de la Luna Radiante.

Mi experiencia con Quetzali, tanto a nivel individual como grupal es la de conectarme con la serenidad y la paz interior que te da el reencuentro con tu esencia. Es un reencuentro con lo que significa ser y sentirse una mujer empoderada. Quetzali es una persona que te acompaña de una manera bellísima en todos los procesos vitales, guiándote hacia tu propia felicidad, transmitiendo un saber, una humildad y un amor que te acarician el alma. Es una de esas personas por las que agradecer a la vida que se encuentre en tu camino.

GUADALUPE

Danza de la Luna Radiante.

Desde los principios de los tiempos, en las cuevas, en las grutas, en las cascadas, en los ríos desde distintos lugares, espacios, mundos, nos juntábamos las mujeres y cada una contaba sus historias, compartía su saber. No sabía por qué tenía que ir a este encuentro, pero sentí un llamado muy fuerte, como cuando los lobos se llaman.

El jueves nos unimos en un pequeño pueblo italiano donde dos bellas mujeres nos estaban dando la bienvenida a su casa que, desde el momento que entras, es como tu casa. Y durante los cuatro días que pasamos juntas, cada una a su manera y a su tiempo, empezamos a reconocernos y a recordar quiénes somos y a qué hemos venido. Pudimos sentir que somos el puente entre la vida y la muerte, y llegamos a conectar con toda nuestra esencia, nuestro poder, nuestro ser.

Siento que esto se hace posible gracias a un acompañamiento muy impecable, muy respetuoso y a la vez aportando una gran sabiduría. Así se hace realidad esta alquimia, esta magia, esta realidad que hoy siento en mis huesos, en mi carne, en mi espíritu. Gracias. Gracias Quetzali, hacés milagros. Ahooooooooooo

PAULA

Danza de la Luna Radiante.

Para mi ha sido un trabajo en profundidad. La impecabilidad, entrega y amor de Quetzali hacen que el grupo se guíe por estas cualidades y entre en armonía aún habiendo personas con más experiencia que otras. Éramos una. Cada una aportaba su ser y su sentir. Una maravillosa experiencia llena de entrega, unión, ritualidad, libertad, alegría, emoción, risa, gozo, movimiento interno, y AMOR, mucho AMOR. Me voy con la sensación de haber aportado a nuestra Madre Tierra una esperanza, un poquito de cura, que ha salido de nuestros corazones hermanados. Ahooooooo.

ANONIMO

Danza de la Luna Radiante.

Para mi ha sido un regalo maravilloso, he podido sentir los lugares y los Seres Mágicos que habitan en ellos con mucha intensidad. La sensibilidad, la belleza y el amor están en este lugar y en sus guardianas.

¿Crees en las Hadas? Durante cuatro días he estado en Italia y he conocido un lugar mágico y maravilloso. He disfrutado al sentir los seres luminosos que habitan en ríos, cascadas, cuevas y bosques. He podido conocer y disfrutar de la belleza más exquisita, donde la armonía se puede respirar, donde la sensibilidad te entra por todos los poros de la piel, y donde los seres humanos y la naturaleza viven en armonía, respeto y cuidado.

Ha sido una experiencia maravillosa que te atrapa y te devuelve la paz interior. Gracias por haber podido disfrutar de este regalo que la Madre Tierra me ha enseñado.

NATI

Danza de la Luna Radiante.

El rezo de la Danza de la Luna, también es el rezo de la Madre Tierra. Es el regalo que le hacemos las mujeres a la Pachamama como hijas suyas. Es un servicio femenino a la paz y al amor de este mundo. Para mí ha sido una experiencia preciosa y muy sanadora. El trabajo que hacemos las mujeres en círculo es también un regalo para nosotras mismas.

MARTA LEÓN

Danza de la Luna Radiante.

¿Cómo sostenemos este rezo cuando nos vamos a casa? Con la unión. Caminando unidas. Recordando que pertenecemos a la Tierra, que somos parte de lo mismo con nuestras hermanas y con todas las mujeres. Mantén la unión, pon tu energía en nutrir tus relaciones de hermandad y tus círculos. Ten confianza. La verdad está dentro de ti. Afuera encontrarás ayuda, pero la verdad está en ti.

MARTA

Danza de la Luna Radiante.

S o r o r i d a d
R e c o n e x i ó n
E s e n c i a
S e n t i r

ANONIMO

Danza de la Luna Radiante.

CÍRCULO DE MUJERES EN DANZA

"Para mi fue un viaje intenso hacia mi gozo, mi sexualidad, escuchando mi cuerpo y permitiéndome dejarme libre, soltarme, reconocer mis ritmos. Miré a mi sol, lo interioricé, lo exterioricé, lo recorrí. Ví mi fragilidad, mi vacío y le dancé a todo ello, a la vida y a las mujeres del círculo, a las que reconocí como parte de mí. Honré a mi cuerpo, a mis ancestras, me nutrí, recordé a las montañas que me han acompañado en mis viajes, reconecté con la pachamamita. La experiencia me hizo recordar que soy una sacerdotisa de la Madre Tierra, y que ese es mi camino".

MONTSE

Círculo de mujeres en danza, Solsticio de Invierno 2017, Barcelona