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  • QUETZAL PAHTLI

SOLSTICIO: EL OJO DEL HURACÁN

Actualizado: ene 17


Situarnos en el Ojo del Huracán. Esa es mi propuesta en este Solsticio. Para eso, "paciencia", es la palabra clave que nos devuelve al Centro en este tiempo de Solsticio y eclipse anular solar. Paz-Ciencia, la observación de la experiencia de la paz en cada día, en el cuerpo, la emoción, mente y espíritu.

GIRANDO SOBRE UN EJE


Tanto en la Danza Sagrada como en las técnicas de movimiento orientales como son el Qigong o el Yoga, se presta gran atención al trabajo corporal sobre el eje central que une el Cielo y la Tierra en nuestro organismo. Es toda la estructura de la columna vertebral, la musculatura postural y otras alineaciones importantes.


Para realizar un giro o una pirueta, a veces sobre una superficie tan pequeña como la punta de una zapatilla de ballet, tenemos que instalar fuerzas que sujeten y eleven nuestra estructura por su centro: alineación de pies, rodillas, caderas y columna vertebral desde el coxis hasta la coronilla, posición de los brazos, respiración, concentración, consciencia.


Con técnicas de enraizamiento y el entrenamiento adecuado, podemos girar y girar sobre nuestro eje central como un vehículo que se eleva al tiempo que se enraíza. La mente no se deja atrapar por la ilusión del mundo que da vueltas en la periferia y descansa sobre los anclajes de la posición alineada del cuerpo. Nosotros decimos "atravesamos el mareo".


Desde la estabilidad del centro, generando o disolviendo la energía según hacia donde giremos, utlilizamos el vehículo de la danza para penetrar la Tierra y al tiempo elevarnos con ligereza hacia el Cielo. Y ese Centro, se vuelve una raíz estable, como el Ojo del Huracán.

Cuando la estructura descansa sobre un Centro estable, en giro y movimiento como lo hacen los planetas y las galaxias en el cosmos, las alas se despliegan y volamos. Y nos sentimos en paz. Conectadas con el centro de las galaxias, con el centro de la tierra a través de un gesto tan simple y de gran belleza, la inspiración del Ser nos toca con un beso. Y el mundo necesita ahora de nuevas inspiraciones para poder manejar los cambios que están sucediendo y hacer algo constructivo con ellos.


PAZ-CIENCIA


En estos días de alta vibración y movimiento te invito a que nos preguntemos juntos ¿qué es para mi la paz, lo que me hace sentir en paz? ¿Cómo se construye en mi la paz? Observa… ¿tiene una huella en mi cuerpo, tiene un movimiento, una quietud, un sonido o un silencio? ¿Cómo es la paz en mi cuerpo emocional y mental? ¿Depende de algo externo a mi? ¿Es algo inherente a mi ser? ¿Cómo la entiendo en este momento?


"Paciencia" nos remite a los tiempos naturales de la Tierra y el Cosmos, también los del corazón humano. Podemos tenerla cuando nos movemos desde un centro y un entendimiento de los ritmos naturales.


Aunque el planeta parece haber acelerado el tiempo de sus procesos, el ser humano, desconectado de la naturaleza, continúa imponiendo un ritmo de desgaste propio y de los recursos que le permiten subsistir. Por ejemplo, en general se siembra a destiempo, se aceleran las germinaciones y cosechas a costa de los nutrientes, y no se respeta el barbecho necesario en la rueda de la vida para producir y producir. Afortunadamente, aún no se pueden acelerar los procesos de gestación.


Esta actitud colectiva nos toma e influencia de forma más o menos inconsciente, llevando la impaciencia y el estrés a los actos con los que creamos nuestra vida. La falta de paciencia crea las condiciones para que a veces no nos demos cuenta de que nos movemos desde la periferia del huracán.


Cuando las influencias nos sacan de la conciencia a menudo nos violentamos y maltratamos llevando ritmos que no son naturales para nosotros, que nos hacen daño en nuestro cuerpo, nuestra vida emocional y nos llenan de estrés mental. Eso lo llevamos a las relaciones y procesos creativos con nosotros mismos y con los otros.


Sin embargo, poniendo en el Centro el Amor, la paciencia es una consecuencia de la atención consciente y una respuesta de la compasión del corazón y de la profunda comprensión de los ritmos naturales. Eso nos lleva a una integridad con nuestro Ser, Y nos da un espacio para actuar desde la quietud.

Por eso, a puertas del Solsticio, del Eclipse y del gran oleaje de transformación que traen estas coordenadas, es importante construir un centro interno que nos permita observarnos y disfrutar del movimiento de estos días, manejando toda la información que se despierta y se revela dejando un espacio a la conciencia. Este autocuidado es autoestima y amor que nos conduce a no traicionarnos a nosotras mismas.


En esta última luna del ciclo que comienza el 26 de diciembre, día del eclipse solar anular, te invito a ir a tu centro, tanto si la energía del invierno te conduce al barbecho, como si la del verano te invita a la cosecha. Utiliza las técnicas que mejor te sirvan para este propósito: Danza, reza, canta y entra en el Ojo del Huracán, en el Centro de tu estructura, ahí donde reside una quietud que se parece mucho a la Paz. Que la Danza te revele tu Ser.

Que tu Centro te guíe a la Quietud.

Que todos los Seres encuentren la Paz.


Texto: Quetzal Pahtli.








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